EAT-26 (Eating Attitudes Test): 26 preguntas, puntuación, interpretación y los 5 comportamientos clave
El EAT-26 (Eating Attitudes Test-26) es el instrumento de tamizaje de trastornos alimentarios más utilizado del mundo — 26 ítems auto-aplicados desarrollados por David Garner y Paul Garfinkel y publicados en 1982 en Psychological Medicine (versión corta del EAT-40 original de 1979). La puntuación va de 0 a 78 con corte ≥20 = tamizaje positivo. Las 5 preguntas adicionales sobre comportamientos (atracones, vómito, laxantes/diuréticos, ejercicio compulsivo, pérdida ≥9 kg en 6 meses) son tan importantes como el puntaje total — cualquiera positiva obliga a derivación aunque el puntaje total sea menor a 20. Es un instrumento de tamizaje, no un diagnóstico. Esta página explica los 26 ítems, las 3 subescalas (dieta, bulimia, control oral), las 5 preguntas de comportamiento, por qué los trastornos alimentarios son una urgencia médica real y cuándo buscar ayuda especializada.
Qué es el EAT-26: 26 preguntas para tamizaje de actitudes alimentarias
El EAT-26 fue desarrollado por David Garner y Paul Garfinkel y publicado en 1982 en la revista Psychological Medicine. Es la versión corta del EAT-40 original (Garner & Garfinkel 1979), que se simplificó manteniendo casi todo su poder discriminativo con menos de la mitad de ítems. El EAT-26 es el instrumento de tamizaje de trastornos alimentarios más utilizado del mundo en investigación y práctica clínica, disponible en más de 30 idiomas, sin costo para uso clínico/investigación. Sus 26 ítems se agrupan en tres subescalas derivadas del análisis factorial original. La subescala dieta captura preocupación por delgadez, evitación de comida con muchas calorías y preocupación por la forma corporal. La subescala bulimia y preocupación por la comida captura pensamientos sobre la comida, episodios de comer en exceso percibido y conductas de purga. La subescala control oral captura autocontrol al comer y presión social percibida para comer. El EAT-26 también incluye 5 preguntas adicionales de comportamientos (no suman al puntaje total) que evalúan presencia en los últimos 6 meses de: atracones (comer en exceso con sensación de pérdida de control), vómito autoinducido, uso de laxantes/diuréticos/pastillas para perder peso, ejercicio compulsivo (más de 60 minutos al día específicamente para perder o controlar peso), y pérdida de 9 o más kg en los últimos 6 meses. Cualquier respuesta positiva a estas 5 preguntas obliga a derivación profesional aunque el puntaje total esté por debajo de 20. La población objetivo principal es adolescentes desde 12 años y adultos jóvenes, y se usa en escuelas, atención primaria, ambientes deportivos, ballet/danza, modelaje, programas militares, universidades y poblaciones de alto riesgo. La validación en español fue realizada por Castro y colaboradores en muestra adolescente española, y por Álvarez-Rayón y colaboradores en muestra universitaria mexicana, con propiedades psicométricas comparables a la versión inglesa.
Cómo se puntúa: 0-78 con corte ≥20 + 5 comportamientos clave
Cada uno de los 26 ítems del EAT-26 se responde en escala Likert de 6 opciones: siempre, muy frecuentemente, frecuentemente, a veces, raramente, nunca. La puntuación es asimétrica y deliberada para captar respuestas en el extremo sintomático: siempre = 3 puntos, muy frecuentemente = 2 puntos, frecuentemente = 1 punto, y los demás (a veces, raramente, nunca) = 0 puntos. El único ítem invertido es el 25 (disfruto probar comidas nuevas), donde la puntuación se invierte porque su redacción es protectora en vez de sintomática. La puntuación total es la suma de los 26 ítems con rango 0 a 78 puntos. El corte estándar establecido por Garner y colaboradores (1982) es 20 o más puntos, que se considera tamizaje positivo y obliga a evaluación clínica especializada. Las propiedades psicométricas reportadas en estudios de validación son: sensibilidad aproximada de 80 a 90 por ciento y especificidad de 75 a 90 por ciento para detectar anorexia nerviosa y bulimia nerviosa en muestras de alto riesgo (universitarias, atención primaria con sospecha). El rendimiento es menor para detectar trastorno por atracón (BED) y ARFID porque el instrumento fue diseñado centrado históricamente en AN/BN. Las 5 preguntas adicionales de comportamientos NO suman al puntaje total pero son clínicamente equivalentes a un tamizaje positivo: si en los últimos 6 meses la persona reporta atracones (comer cantidades grandes con sensación de pérdida de control), vómito autoinducido, uso de laxantes/diuréticos/pastillas para perder peso, ejercicio compulsivo de más de 60 minutos al día para controlar peso, o pérdida de peso de 9 o más kg, se obliga a derivación profesional aunque el puntaje total esté por debajo de 20. Esta dualidad puntaje + comportamiento es lo que hace al EAT-26 robusto en la práctica clínica.
Qué significa un tamizaje positivo: trastorno alimentario probable, NO diagnóstico
Un EAT-26 de 20 o más, o cualquiera de las 5 preguntas de comportamiento positivas, sugiere alta probabilidad de un trastorno alimentario, pero NO equivale a un diagnóstico. Los trastornos alimentarios en el DSM-5 tienen criterios distintos. La anorexia nerviosa (AN) requiere restricción persistente de la ingesta con peso significativamente bajo respecto a edad, sexo y trayectoria de desarrollo; miedo intenso a engordar o conductas persistentes que interfieren con la ganancia de peso a pesar del peso bajo; alteración en la percepción del peso o la forma corporal o falta de reconocimiento de la gravedad del bajo peso actual. La bulimia nerviosa (BN) requiere episodios recurrentes de atracones (consumo en periodo de tiempo corto de cantidad de comida claramente mayor que lo que la mayoría comería, con sensación de pérdida de control); conductas compensatorias inapropiadas recurrentes para prevenir aumento de peso (vómito autoinducido, abuso de laxantes/diuréticos, ayuno, ejercicio excesivo); los atracones y las conductas compensatorias ocurren al menos 1 vez por semana durante 3 meses; la autoevaluación está indebidamente influida por el peso y la forma corporal. El trastorno por atracón (BED, binge eating disorder) requiere atracones recurrentes sin conductas compensatorias regulares. ARFID (trastorno de evitación/restricción de la ingesta) no se relaciona con preocupación por imagen corporal sino con evitación sensorial, falta de interés en comer, o miedo a consecuencias aversivas de comer. OSFED (otros trastornos especificados) captura cuadros clínicamente significativos que no cumplen todos los criterios de AN, BN o BED. La evaluación clínica especializada que sigue al tamizaje positivo incluye entrevista clínica estructurada o semi-estructurada, cálculo del IMC y trayectoria de peso reciente, examen físico (signos vitales, hidratación, fuerza muscular, signos de vómito como callosidades en dedos o erosión dental, lanugo en AN), pruebas de laboratorio (electrolitos, función renal, glucosa, hemograma, ECG si vómitos frecuentes o IMC bajo), y evaluación de comorbilidad psiquiátrica (depresión, ansiedad, TOC, trauma).
Cuándo es urgencia: riesgo médico real en trastornos alimentarios
Los trastornos alimentarios son enfermedades graves con alta mortalidad. La anorexia nerviosa tiene una de las tasas de mortalidad más altas de cualquier trastorno psiquiátrico — aproximadamente 5 a 10 por ciento a los 10 años, por una combinación de suicidio y complicaciones médicas (desequilibrio electrolítico, arritmias, falla cardíaca por desnutrición, sepsis durante realimentación). Es importante reconocer indicadores de riesgo médico que justifican evaluación INMEDIATA en urgencias o con un equipo especializado, no esperar a una consulta de rutina. Los indicadores de riesgo médico urgente incluyen: IMC por debajo de 15 (gravedad severa); pérdida de peso rápida mayor a 1 kg por semana; bradicardia con frecuencia cardíaca menor a 40 latidos por minuto; hipotensión postural marcada; hipotermia con temperatura corporal menor a 35 grados centígrados; debilidad muscular marcada (no poder levantarse de cuclillas); electrolitos alterados, en particular hipopotasemia (potasio bajo, riesgo de arritmia); hematemesis (sangre en vómito) tras episodios de vómito repetidos; síncope (desmayo); cualquier ideación suicida. La realimentación de un paciente con AN severa también es un periodo de riesgo (síndrome de realimentación: hipofosfatemia, hipopotasemia, hipomagnesemia con riesgo cardiovascular) y debe hacerse bajo supervisión médica especializada. La comorbilidad psiquiátrica es muy frecuente. Depresión y ansiedad coexisten en una proporción importante — considerar PHQ-9 y GAD-7. El trastorno obsesivo-compulsivo coexiste con AN en una proporción significativa. El trauma y el trastorno por estrés post-traumático también coexisten — considerar PCL-5. Si hay ideación suicida o crisis, no esperes: en México llama a la Línea de la Vida 800-290-0024 (24 horas, gratuita, confidencial) o acude a urgencias.
Limitaciones, qué NO cubre y cuándo consultar
El EAT-26 es el instrumento de tamizaje de trastornos alimentarios más usado del mundo, pero tiene fronteras importantes. Qué NO evalúa: está centrado históricamente en AN y BN — la sensibilidad para detectar trastorno por atracón (BED) y ARFID es menor que para AN/BN; tiene sesgo histórico hacia mujeres jóvenes (la muestra original era predominantemente femenina), lo que ha llevado a sub-tamizaje en hombres, mayores, atletas masculinos, personas con cuerpos no estereotipados y minorías de género; depende del reporte sincero del paciente (vergüenza, negación, secretismo y minimización son comunes en trastornos alimentarios y pueden producir falsos negativos importantes); no diferencia entre los subtipos clínicos (AN restrictiva vs AN purgativa, BN purgativa vs BN no purgativa, etc.). Factores que afectan la interpretación: contexto cultural en la expresión de imagen corporal y restricción alimentaria; presencia de dietas culturalmente normalizadas en el entorno (que pueden enmascarar restricción patológica); compatibilidad con SCOFF, instrumento complementario de tamizaje rápido (5 ítems en menos de 2 minutos) — algunos clínicos usan SCOFF como screen inicial y EAT-26 cuando hay sospecha o tiempo para evaluación más detallada. Cuándo hablar con un profesional de salud, idealmente con experiencia en trastornos alimentarios: si tu EAT-26 es 20 o más; si cualquiera de las 5 preguntas de comportamiento es positiva en los últimos 6 meses (aunque puntaje total esté por debajo de 20); si tienes sospecha aunque el puntaje sea bajo; si tienes pérdida de peso inexplicada o restricción persistente; si la menstruación está ausente en mujeres con bajo peso; si tienes pensamientos persistentes sobre comida, peso o forma corporal que interfieren con tu vida; si convives o cuidas a alguien con un trastorno alimentario y necesitas orientación. Recursos especializados: clínicas multidisciplinarias de trastornos alimentarios son escasas en América Latina; buscar referencia a través del médico tratante o servicios de salud mental hospitalaria. Si tienes pensamientos de suicidio o de hacerte daño, no esperes: en México llama a la Línea de la Vida 800-290-0024 o acude a urgencias. Lo que esta página no incluye: dosis específicas de fluoxetina (única con indicación FDA para BN), olanzapina ni topiramato — corresponde al prescriptor con valoración cuidadosa; NO laxantes ni diuréticos como herramienta de manejo de peso (no son seguros y empeoran el cuadro); NO recomendaciones de dietas saludables o de restricción en personas en riesgo de trastorno alimentario (las dietas precipitan o agravan el cuadro); NO alimentación intuitiva como única intervención en pacientes en restricción activa; NO suspensión por cuenta propia de tratamiento prescrito. No tomes decisiones médicas por tu cuenta — coméntalo con el prescriptor o con un equipo especializado en trastornos alimentarios.
Qué es el EAT-26: 26 preguntas para tamizaje de actitudes alimentarias
El EAT-26 fue desarrollado por David Garner y Paul Garfinkel y publicado en 1982 en la revista Psychological Medicine. Es la versión corta del EAT-40 original (Garner & Garfinkel 1979), que se simplificó manteniendo casi todo su poder discriminativo con menos de la mitad de ítems.
El EAT-26 es el instrumento de tamizaje de trastornos alimentarios más utilizado del mundo en investigación y práctica clínica — disponible en más de 30 idiomas, sin costo para uso clínico/investigación.
Las 3 subescalas (análisis factorial original)
- Dieta — preocupación por delgadez, evitación de comida con muchas calorías, preocupación por la forma corporal
- Bulimia y preocupación por la comida — pensamientos sobre la comida, episodios de comer en exceso percibido, conductas de purga
- Control oral — autocontrol al comer, presión social percibida para comer
Las 5 preguntas adicionales de comportamientos
No suman al puntaje total pero son tan importantes como el puntaje. Evalúan presencia en los últimos 6 meses de:
- Atracones (comer cantidades grandes con sensación de pérdida de control)
- Vómito autoinducido
- Uso de laxantes/diuréticos/pastillas para perder peso
- Ejercicio compulsivo (más de 60 minutos al día específicamente para perder o controlar peso)
- Pérdida de peso de 9 o más kg en los últimos 6 meses
Cualquier respuesta positiva a estas 5 preguntas obliga a derivación profesional aunque el puntaje total esté por debajo de 20.
Dominio de uso
Adolescentes desde 12 años y adultos jóvenes, principalmente. Usado en escuelas, atención primaria, ambientes deportivos, ballet/danza, modelaje, programas militares, universidades y poblaciones de alto riesgo.
Validación en español
- Castro y colaboradores — muestra adolescente española
- Álvarez-Rayón y colaboradores — muestra universitaria mexicana
Propiedades psicométricas comparables a la versión inglesa.
Cómo se puntúa: 0-78 con corte ≥20 + 5 comportamientos clave
Cada uno de los 26 ítems se responde en escala Likert de 6 opciones: siempre, muy frecuentemente, frecuentemente, a veces, raramente, nunca.
Puntuación asimétrica (clave del EAT-26)
La puntuación es asimétrica y deliberada para captar respuestas en el extremo sintomático:
| Respuesta | Puntos |
|---|---|
| Siempre | 3 |
| Muy frecuentemente | 2 |
| Frecuentemente | 1 |
| A veces | 0 |
| Raramente | 0 |
| Nunca | 0 |
El único ítem invertido es el 25 (“disfruto probar comidas nuevas”) — su puntuación se invierte porque su redacción es protectora en vez de sintomática.
Rango total y corte
| EAT-26 total | Lectura | Acción típica |
|---|---|---|
| 0-19 | Pantalla negativa (con matices) | Considerar evaluación si hay sospecha clínica o cualquier comportamiento clave positivo |
| ≥20 | Tamizaje positivo | Evaluación clínica especializada (medicina + nutrición + salud mental) |
Propiedades psicométricas
- Sensibilidad aproximada 80-90% para AN y BN en muestras de alto riesgo
- Especificidad aproximada 75-90% para AN y BN
- Menor rendimiento para detectar BED y ARFID (instrumento centrado históricamente en AN/BN)
Comportamientos > puntaje total
Las 5 preguntas de comportamiento son clínicamente equivalentes a un tamizaje positivo. Esta dualidad puntaje + comportamiento es lo que hace al EAT-26 robusto en la práctica clínica.
Qué significa un tamizaje positivo: trastorno alimentario probable, NO diagnóstico
Un EAT-26 de 20 o más, o cualquiera de las 5 preguntas de comportamiento positivas, sugiere alta probabilidad de un trastorno alimentario — pero NO equivale a un diagnóstico.
Los distintos trastornos alimentarios DSM-5
- Anorexia nerviosa (AN) — restricción persistente con peso significativamente bajo, miedo intenso a engordar, alteración en la percepción corporal o falta de reconocimiento del bajo peso
- Bulimia nerviosa (BN) — atracones recurrentes con sensación de pérdida de control, conductas compensatorias inapropiadas (vómito autoinducido, abuso de laxantes/diuréticos, ayuno, ejercicio excesivo), al menos 1 vez por semana durante 3 meses, autoevaluación indebidamente influida por peso/forma
- Trastorno por atracón (BED) — atracones recurrentes sin conductas compensatorias regulares
- ARFID — trastorno de evitación/restricción de la ingesta (no por preocupación por imagen corporal — por evitación sensorial, falta de interés, miedo a consecuencias aversivas)
- OSFED — otros trastornos alimentarios especificados que no cumplen todos los criterios de AN/BN/BED
Lo que un clínico especializado hace después de un EAT-26 positivo
- Entrevista estructurada o semi-estructurada
- Cálculo del IMC y trayectoria de peso reciente
- Examen físico: signos vitales, hidratación, fuerza muscular, signos de vómito (callosidades en dedos — signo de Russell — erosión dental), lanugo en AN
- Pruebas de laboratorio: electrolitos, función renal, glucosa, hemograma, ECG si vómitos frecuentes o IMC bajo
- Evaluación de comorbilidad psiquiátrica (depresión, ansiedad, TOC, trauma)
Cuándo es urgencia: riesgo médico real en trastornos alimentarios
Los trastornos alimentarios son enfermedades graves con alta mortalidad. La anorexia nerviosa tiene una de las tasas de mortalidad más altas de cualquier trastorno psiquiátrico — aproximadamente 5 a 10% a 10 años, por combinación de suicidio y complicaciones médicas (desequilibrio electrolítico, arritmias, falla cardíaca por desnutrición, sepsis durante realimentación).
Indicadores de riesgo médico urgente
Evaluación INMEDIATA en urgencias o con equipo especializado — no esperar a una consulta de rutina — si hay:
- IMC por debajo de 15 (gravedad severa)
- Pérdida de peso rápida mayor a 1 kg por semana
- Bradicardia — frecuencia cardíaca menor a 40 latidos por minuto
- Hipotensión postural marcada
- Hipotermia — temperatura corporal menor a 35°C
- Debilidad muscular marcada (no poder levantarse de cuclillas)
- Electrolitos alterados, en particular hipopotasemia (potasio bajo, riesgo de arritmia)
- Hematemesis (sangre en vómito) tras episodios de vómito repetidos
- Síncope (desmayo)
- Cualquier ideación suicida
Síndrome de realimentación
La realimentación de un paciente con AN severa es un periodo de riesgo: síndrome de realimentación (hipofosfatemia, hipopotasemia, hipomagnesemia con riesgo cardiovascular). Debe hacerse bajo supervisión médica especializada.
Comorbilidad psiquiátrica frecuente
- Depresión y ansiedad coexisten en proporción importante — considerar PHQ-9 y GAD-7
- Trastorno obsesivo-compulsivo coexiste con AN
- Trauma y trastorno por estrés post-traumático — considerar PCL-5
Si hay ideación suicida o crisis
No esperes: en México llama a la Línea de la Vida 800-290-0024 (24 horas, gratuita, confidencial) o acude a urgencias.
Limitaciones, qué NO cubre y cuándo consultar
El EAT-26 es el instrumento de tamizaje de trastornos alimentarios más usado del mundo, pero tiene fronteras importantes.
Qué NO evalúa
- Centrado históricamente en AN y BN — sensibilidad menor para detectar BED y ARFID
- Sesgo histórico hacia mujeres jóvenes — sub-tamizaje en hombres, mayores, atletas masculinos, cuerpos no estereotipados, minorías de género
- Depende del reporte sincero — vergüenza, negación, secretismo y minimización son comunes en trastornos alimentarios y pueden producir falsos negativos importantes
- No diferencia subtipos clínicos (AN restrictiva vs AN purgativa, BN purgativa vs no purgativa, etc.)
Factores que afectan la interpretación
- Contexto cultural en la expresión de imagen corporal y restricción alimentaria
- Dietas culturalmente normalizadas en el entorno pueden enmascarar restricción patológica
- Compatibilidad con SCOFF — instrumento complementario de tamizaje rápido (5 ítems en menos de 2 minutos); algunos clínicos usan SCOFF como screen inicial y EAT-26 cuando hay sospecha o tiempo para evaluación más detallada
Cuándo hablar con un profesional de salud (idealmente con experiencia en trastornos alimentarios)
- Si tu EAT-26 es 20 o más
- Si cualquiera de las 5 preguntas de comportamiento es positiva en los últimos 6 meses (aunque puntaje total esté por debajo de 20)
- Si tienes sospecha aunque el puntaje sea bajo
- Si tienes pérdida de peso inexplicada o restricción persistente
- Si la menstruación está ausente en mujeres con bajo peso
- Si tienes pensamientos persistentes sobre comida, peso o forma corporal que interfieren con tu vida
- Si convives o cuidas a alguien con un trastorno alimentario y necesitas orientación
Recursos especializados
Las clínicas multidisciplinarias de trastornos alimentarios son escasas en América Latina y suelen estar en hospitales universitarios o centros de tercer nivel. Buscar referencia a través del médico tratante o servicios de salud mental hospitalaria.
Si tienes pensamientos de suicidio o de hacerte daño
No esperes: en México llama a la Línea de la Vida 800-290-0024 o acude a urgencias.
Lo que esta página no incluye
- Dosis específicas de fluoxetina (única con indicación FDA para BN), olanzapina ni topiramato — corresponde al prescriptor con valoración cuidadosa
- NO laxantes ni diuréticos como herramienta de manejo de peso (no son seguros y empeoran el cuadro)
- NO recomendaciones de “dietas saludables” o de restricción en personas en riesgo de trastorno alimentario — las dietas precipitan o agravan el cuadro
- NO alimentación intuitiva como única intervención en pacientes en restricción activa
- NO suspensión por cuenta propia de tratamiento prescrito
No tomes decisiones médicas por tu cuenta — coméntalo con el prescriptor o con un equipo especializado en trastornos alimentarios.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el EAT-26?
El EAT-26 (Eating Attitudes Test) es el instrumento de tamizaje de trastornos alimentarios más usado del mundo — 26 ítems Likert de 6 opciones desarrollados por Garner & Garfinkel (1982) en Psychological Medicine. Disponible en más de 30 idiomas, sin costo.
¿Cómo se interpreta el EAT-26?
Cada respuesta “siempre” = 3, “muy frec” = 2, “frec” = 1, otras = 0 (ítem 25 invertido); total 0-78. Corte ≥20 = tamizaje positivo. Las 5 preguntas de comportamiento (atracón/vómito/laxantes/ejercicio compulsivo/pérdida ≥9 kg) — cualquiera positiva = derivación.
¿Para qué sirve el EAT-26?
Para tamizaje de trastornos alimentarios en adolescentes desde 12 años y adultos jóvenes, especialmente útil en escuelas, deportes, atención primaria, ballet/danza, modelaje y poblaciones de alto riesgo. Identifica casos probables para evaluación clínica especializada — NO diagnostica subtipos (AN/BN/BED/ARFID/OSFED).
¿EAT-26 vs SCOFF?
Ambos tamizan trastornos alimentarios pero difieren: SCOFF (5 ítems, menos de 2 min) es screen rápido; EAT-26 (26 ítems Likert + 5 comportamientos) es más completo con 3 subescalas. SCOFF más útil en consultas breves; EAT-26 mejor para evaluación detallada.
¿Un EAT-26 positivo significa que tengo un trastorno alimentario?
No automáticamente. Un EAT-26 ≥20 o comportamiento positivo sugiere alta probabilidad y obliga a evaluación clínica especializada con criterios DSM-5 (AN, BN, BED, ARFID, OSFED). Los trastornos alimentarios son urgencia médica real — buscar atención sin demora.
Fuentes
- Garner DM, Garfinkel PE (1979) — The Eating Attitudes Test: an index of the symptoms of anorexia nervosa Psychol Med
- Garner DM et al (1982) — The Eating Attitudes Test: psychometric features and clinical correlates Psychol Med
- EAT-26.com — official scoring + 5 behavior questions
- NICE NG69 — Eating disorders: recognition and treatment
- Línea de la Vida — Apoyo emocional gratuito 800-290-0024