ISI insomnio (Índice de Severidad de Insomnio): qué es, cómo se puntúa e interpretación
El ISI insomnio (Insomnia Severity Index, Índice de Severidad de Insomnio) es un cuestionario auto-aplicado breve que evalúa la severidad subjetiva del insomnio durante las últimas 2 semanas. Desarrollado por Bastien, Vallières y Morin (2001), es uno de los instrumentos más usados en clínicas del sueño, atención primaria e investigación. Es un instrumento de tamizaje y de medida de cambio, no un diagnóstico. La puntuación va de 0 a 28 y se interpreta por bandas. Esta página explica los 7 ítems, las bandas, qué significa una pantalla positiva, qué trastornos del sueño secundarios hay que descartar antes de llamar a esto trastorno de insomnio y por qué el ISI se empareja con el PHQ-9.
Qué evalúa el ISI insomnio: 7 ítems de severidad subjetiva
El ISI fue desarrollado por Charles Bastien, Annie Vallières y Charles Morin y publicado en 2001 en Sleep Medicine. El objetivo era construir un instrumento breve auto-aplicado para evaluar la severidad percibida del insomnio, el impacto diurno y el distrés asociado — un complemento subjetivo a las medidas objetivas como la polisomnografía o la actigrafía. El ISI es uno de los instrumentos más usados internacionalmente en clínicas del sueño, atención primaria e investigación sobre trastornos del sueño. Los 7 ítems del ISI cubren siete áreas: 1) severidad de la dificultad para iniciar el sueño; 2) severidad de la dificultad para mantener el sueño; 3) severidad del problema de despertar precoz; 4) satisfacción con el patrón actual de sueño; 5) interferencia del problema de sueño con el funcionamiento diurno (fatiga, atención, memoria, ánimo); 6) notabilidad del problema de sueño para otros (calidad de vida); 7) nivel de preocupación o distrés sobre el problema de sueño. La instrucción al paciente pide indicar el grado de cada uno de estos aspectos durante las últimas 2 semanas. La administración toma entre 3 y 5 minutos. Es importante notar que el ISI mide severidad subjetiva, no medidas objetivas del sueño (arquitectura REM/NREM, latencia, eficiencia, número de despertares). Para eso se usan estudios del sueño con polisomnografía en laboratorio o estudios domiciliarios. La validación en español del ISI incluye los trabajos de Fernández-Mendoza y colaboradores en adultos españoles, así como validaciones en universitarios y en muestras clínicas (Sierra et al). El instrumento ha mostrado consistencia interna alta y validez convergente con otros tamizajes de sueño como el PSQI (Pittsburgh Sleep Quality Index).
Cómo se puntúa: Likert 0-4 y total 0-28
Cada uno de los 7 ítems del ISI se responde en una escala Likert de 5 puntos. Los ítems 1, 2 y 3 (severidad de cada tipo de dificultad de sueño) se anclan de 0 (ninguno) a 4 (muy severo). El ítem 4 (satisfacción) se ancla de 0 (muy satisfecho) a 4 (muy insatisfecho). El ítem 5 (interferencia diurna) se ancla de 0 (en absoluto) a 4 (muchísimo). El ítem 6 (notabilidad) se ancla de 0 (nada notable) a 4 (muy notable). El ítem 7 (preocupación) se ancla de 0 (nada preocupado) a 4 (muy preocupado). La puntuación total es la suma de los 7 valores, con rango posible de 0 a 28 puntos. La interpretación se hace en bandas según las propiedades psicométricas establecidas por Morin et al (2011) en Sleep, que es la referencia más usada. Banda 0-7, sin insomnio clínico: niveles bajos congruentes con sueño no problemático para la persona; acción típica: ninguna intervención específica. Banda 8-14, insomnio subclínico: presencia de algunos síntomas que no llegan a configurar un cuadro clínico; acción típica: psicoeducación, higiene del sueño, re-cribar si los síntomas persisten. Banda 15-21, insomnio clínico moderado: cuadro clínicamente significativo; acción típica: evaluación clínica adicional, considerar terapia cognitivo-conductual para insomnio (TCC-I). Banda 22-28, insomnio clínico severo: cuadro de severidad alta; acción típica: evaluación clínica expedita con plan de tratamiento. El punto de corte clave para una pantalla positiva es 10 o más. A ese umbral, las propiedades psicométricas reportadas por Morin et al (2011) son sensibilidad 86% y especificidad 88% para detectar insomnio clínico (alfa de Cronbach del instrumento 0.74-0.83 según muestra). Una puntuación de 10 o más sugiere que vale la pena profundizar; una puntuación bajo 10 sugiere baja probabilidad de insomnio clínico actual.
Qué significa una pantalla positiva: insomnio síntoma vs trastorno de insomnio
Las bandas del ISI describen severidad subjetiva, no diagnóstico. Conviene distinguir entre insomnio como síntoma e insomnio como trastorno. El insomnio como síntoma es común — un mal periodo de estrés, un viaje con cambio de zona horaria, una noche de dolor o un cuadro infeccioso pueden producir insomnio transitorio que se resuelve cuando el desencadenante cede. El trastorno de insomnio, en cambio, tiene criterios formales en el DSM-5 y en la ICSD-3 (International Classification of Sleep Disorders, 3ra edición), y un ISI elevado no equivale a cumplir esos criterios. Criterios del trastorno de insomnio (DSM-5 / ICSD-3): dificultad predominante para iniciar el sueño, para mantenerlo o despertar precoz con incapacidad de volver a dormir; el problema ocurre al menos 3 noches por semana; está presente durante al menos 3 meses; provoca distrés clínicamente significativo o deterioro funcional; no se explica mejor por otro trastorno del sueño primario, una condición médica, un medicamento o el consumo de sustancias; ocurre a pesar de oportunidad adecuada para dormir. Cuando un clínico revisa un ISI elevado, suele combinar el resultado con una evaluación más amplia que incluya: historia detallada del sueño (latencia, número y duración de despertares, horario habitual de acostarse y levantarse, comportamientos asociados); un diario del sueño durante 1-2 semanas, considerado el estándar para caracterizar el patrón; descartar trastornos del sueño secundarios mediante anamnesis dirigida (ronquidos fuertes, pausas respiratorias presenciadas, movimientos inquietos de piernas al inicio del sueño, somnolencia diurna excesiva); considerar estudio del sueño (polisomnografía o estudio domiciliario) si hay sospecha de apnea obstructiva del sueño, síndrome de piernas inquietas, narcolepsia o parasomnia; descartar comorbilidad médica y psiquiátrica.
Trastornos del sueño secundarios y comorbilidad — cuándo se necesita más que el ISI
Antes de etiquetar un ISI elevado como trastorno de insomnio, hay que descartar trastornos del sueño primarios que pueden producir insomnio aparente pero requieren tratamiento específico distinto. Apnea obstructiva del sueño (AOS): pausas respiratorias durante el sueño que fragmentan el descanso. Pistas: ronquidos fuertes, pausas presenciadas, somnolencia diurna excesiva, sobrepeso, cuello grueso, hipertensión refractaria. Evaluación: polisomnografía o estudio del sueño domiciliario; el tratamiento de elección es CPAP en la mayoría de los casos. Síndrome de piernas inquietas (SPI): sensación incómoda en las piernas con urgencia de moverlas, peor en reposo y al inicio del sueño, aliviada con movimiento. Pistas: dificultad para conciliar el sueño con componente sensorial; antecedente familiar; déficit de hierro o ferritina baja (revisar con ferritina). Trastorno del ritmo circadiano: el problema no es no poder dormir sino que el reloj biológico está corrido (fase retrasada en adolescentes/jóvenes, fase avanzada en mayores). Narcolepsia: somnolencia diurna excesiva con o sin cataplexia, alucinaciones hipnagógicas, parálisis del sueño. Parasomnias: terrores nocturnos, sonambulismo, trastorno conductual del sueño REM. La comorbilidad médica y psiquiátrica también es muy relevante. Depresión: aproximadamente el 50% de las personas con insomnio crónico tienen depresión comórbida; el ítem 3 del PHQ-9 evalúa sueño y conviene completar ambos cuestionarios — el ISI mide severidad del insomnio, el PHQ-9 mide depresión global. Ansiedad: rumiación, preocupación y arousal cognitivo nocturno son contribuyentes habituales. Dolor crónico: cualquier dolor que despierte fragmenta el sueño. Hipertiroidismo: puede producir insomnio con palpitaciones y sudoración nocturna — considerar TSH. Menopausia: bochornos nocturnos y cambios hormonales. EPOC y ERGE: tos, disnea y reflujo nocturno. Insuficiencia cardíaca: ortopnea y disnea paroxística nocturna. Por todo esto, un ISI elevado es una invitación a evaluación clínica más amplia, no una etiqueta diagnóstica.
Limitaciones, qué NO cubre y cuándo consultar
El ISI es breve, validado y útil, pero tiene fronteras importantes. Qué NO evalúa el ISI: no mide la arquitectura objetiva del sueño (estadios REM/NREM, eficiencia, latencia exacta, número y duración de despertares) — para eso se usa polisomnografía o actigrafía; no diagnostica trastorno de insomnio (eso requiere los criterios DSM-5/ICSD-3 mencionados); no diferencia insomnio primario de insomnio secundario; no descarta apnea obstructiva del sueño, síndrome de piernas inquietas, trastorno del ritmo circadiano, narcolepsia ni parasomnias; no evalúa hipersomnia (somnolencia diurna excesiva). Factores que afectan la interpretación: estrés agudo o eventos vitales recientes pueden elevar el puntaje sin que corresponda a un trastorno crónico; medicamentos (estimulantes, corticoides, broncodilatadores, betabloqueadores, ISRS) pueden producir insomnio iatrogénico; cafeína, nicotina o alcohol cercanos al sueño afectan calidad y arquitectura; el sesgo de auto-reporte es importante — las personas con insomnio suelen sobreestimar la latencia y subestimar el tiempo total dormido respecto a medidas objetivas; trabajo por turnos o jet lag son trastornos del ritmo circadiano, no insomnio. Cuándo hablar con un profesional de salud: si tu puntuación es 10 o más; si los síntomas han durado más de 3 meses; si hay impacto diurno significativo (fatiga, dificultad de concentración, irritabilidad, accidentes); si hay ronquidos fuertes, pausas respiratorias presenciadas, movimientos inquietos de piernas o somnolencia diurna excesiva (sospecha de trastorno del sueño primario — pide estudio del sueño); si los síntomas coexisten con bajo ánimo o ansiedad marcada (considera completar también el PHQ-9). Si tienes pensamientos de suicidio o de hacerte daño, no esperes: en México llama a la Línea de la Vida 800-290-0024 (24 horas, gratuita, confidencial). Tratamiento de primera línea según AASM, NICE y otras guías es la terapia cognitivo-conductual para insomnio (TCC-I) para insomnio crónico, por encima de la farmacoterapia. Lo que esta página no incluye: dosis específicas de hipnóticos (zolpidem, eszopiclona, zaleplon), melatonina, doxepina, ramelteón, suvorexant, mirtazapina o trazodona — corresponde al prescriptor; recomendaciones sobre cannabis o cannabidiol — sin evidencia robusta y con riesgo de interacciones; benzodiacepinas para insomnio crónico — desaconsejadas por riesgo de tolerancia y dependencia; instrucciones para suspender hipnóticos por tu cuenta — riesgo real de insomnio de rebote.
Qué evalúa el ISI insomnio: 7 ítems de severidad subjetiva
El ISI insomnio (Índice de Severidad de Insomnio) fue desarrollado por Charles Bastien, Annie Vallières y Charles Morin y publicado en 2001 en Sleep Medicine. El objetivo era construir un instrumento breve auto-aplicado para evaluar la severidad percibida del insomnio, el impacto diurno y el distrés asociado — un complemento subjetivo a las medidas objetivas como la polisomnografía o la actigrafía.
Instrucción al paciente
Por favor, indique el grado de cada uno de los siguientes aspectos durante las últimas 2 semanas.
Las 7 áreas que cubre
Los 7 ítems del ISI cubren siete áreas:
- Severidad de la dificultad para iniciar el sueño
- Severidad de la dificultad para mantener el sueño
- Severidad del problema de despertar precoz
- Satisfacción con el patrón actual de sueño
- Interferencia del problema con el funcionamiento diurno (fatiga, atención, memoria, ánimo)
- Notabilidad del problema para otros (calidad de vida)
- Nivel de preocupación o distrés sobre el problema de sueño
La administración toma entre 3 y 5 minutos.
Severidad subjetiva, NO medida objetiva
Es importante notar que el ISI mide severidad subjetiva, no medidas objetivas del sueño (arquitectura REM/NREM, latencia, eficiencia, número de despertares). Para eso se usan estudios del sueño con polisomnografía en laboratorio o estudios domiciliarios.
Validación en español
La validación en español del ISI incluye los trabajos de Fernández-Mendoza et al en adultos españoles y validaciones en universitarios y muestras clínicas (Sierra et al). El instrumento ha mostrado consistencia interna alta y validez convergente con otros tamizajes de sueño como el PSQI (Pittsburgh Sleep Quality Index).
Cómo se puntúa: Likert 0-4 y total 0-28
Cada uno de los 7 ítems del ISI se responde en una escala Likert de 5 puntos (0-4), con anclajes específicos por ítem:
- Ítems 1, 2, 3 (severidad de cada tipo de dificultad) — 0 (ninguno) a 4 (muy severo)
- Ítem 4 (satisfacción) — 0 (muy satisfecho) a 4 (muy insatisfecho)
- Ítem 5 (interferencia diurna) — 0 (en absoluto) a 4 (muchísimo)
- Ítem 6 (notabilidad) — 0 (nada notable) a 4 (muy notable)
- Ítem 7 (preocupación) — 0 (nada preocupado) a 4 (muy preocupado)
La puntuación total es la suma de los 7 valores, con rango posible de 0 a 28 puntos.
Bandas de severidad
La interpretación se hace en bandas según las propiedades psicométricas establecidas por Morin et al (2011) en Sleep.
| ISI total | Nivel | Acción típica recomendada |
|---|---|---|
| 0-7 | Sin insomnio clínico | Ninguna intervención específica |
| 8-14 | Insomnio subclínico | Psicoeducación, higiene del sueño; re-cribar si persisten |
| 15-21 | Clínico moderado | Evaluación clínica adicional; considerar TCC-I |
| 22-28 | Clínico severo | Evaluación clínica expedita con plan de tratamiento |
Por qué el corte es 10 o más
El punto de corte clave para una pantalla positiva es 10 o más. A ese umbral, las propiedades psicométricas reportadas por Morin et al (2011) son sensibilidad 86% y especificidad 88% para detectar insomnio clínico (alfa de Cronbach del instrumento 0.74-0.83 según muestra). Una puntuación bajo 10 sugiere baja probabilidad de insomnio clínico actual.
Qué significa una pantalla positiva: insomnio síntoma vs trastorno de insomnio
Las bandas del ISI describen severidad subjetiva, no diagnóstico. Conviene distinguir entre insomnio como síntoma e insomnio como trastorno.
Insomnio síntoma vs trastorno
El insomnio como síntoma es común — un mal periodo de estrés, un viaje con cambio de zona horaria, una noche de dolor o un cuadro infeccioso pueden producir insomnio transitorio que se resuelve cuando el desencadenante cede. El trastorno de insomnio tiene criterios formales en el DSM-5 y en la ICSD-3 (International Classification of Sleep Disorders, 3ra edición), y un ISI elevado no equivale a cumplir esos criterios.
Criterios del trastorno de insomnio (DSM-5 / ICSD-3)
- Dificultad predominante para iniciar el sueño, mantenerlo o despertar precoz con incapacidad de volver a dormir
- Ocurre al menos 3 noches por semana
- Presente durante al menos 3 meses
- Provoca distrés clínicamente significativo o deterioro funcional
- No se explica mejor por otro trastorno del sueño primario, una condición médica, un medicamento o el consumo de sustancias
- Ocurre a pesar de oportunidad adecuada para dormir
Lo que un clínico hace después de un ISI elevado
- Historia detallada del sueño (latencia, número y duración de despertares, horario habitual, comportamientos asociados)
- Diario del sueño 1-2 semanas — estándar para caracterizar el patrón
- Descartar trastornos del sueño secundarios (ronquidos, pausas respiratorias, movimientos de piernas, somnolencia diurna)
- Considerar estudio del sueño (polisomnografía o estudio domiciliario) si sospecha de AOS, SPI, narcolepsia o parasomnia
- Descartar comorbilidad médica y psiquiátrica
Trastornos del sueño secundarios y comorbilidad — cuándo se necesita más que el ISI
Antes de etiquetar un ISI elevado como trastorno de insomnio, hay que descartar trastornos del sueño primarios que pueden producir insomnio aparente pero requieren tratamiento específico distinto.
Trastornos primarios a descartar
- Apnea obstructiva del sueño (AOS) — pausas respiratorias durante el sueño. Pistas: ronquidos fuertes, pausas presenciadas, somnolencia diurna, sobrepeso, hipertensión refractaria. Evaluación: polisomnografía o estudio domiciliario; tratamiento de elección: CPAP
- Síndrome de piernas inquietas (SPI) — sensación incómoda en piernas con urgencia de moverlas, peor en reposo, aliviada con movimiento. Revisar ferritina (déficit de hierro asociado)
- Trastorno del ritmo circadiano — el reloj biológico está corrido (fase retrasada en jóvenes, avanzada en mayores)
- Narcolepsia — somnolencia diurna excesiva con/sin cataplexia, alucinaciones hipnagógicas, parálisis del sueño
- Parasomnias — terrores nocturnos, sonambulismo, trastorno conductual del sueño REM
Comorbilidad médica y psiquiátrica
- Depresión — ~50% de personas con insomnio crónico tienen depresión comórbida; el ítem 3 del PHQ-9 evalúa sueño y conviene completar ambos
- Ansiedad — rumiación, preocupación y arousal cognitivo nocturno
- Dolor crónico — cualquier dolor que despierte fragmenta el sueño
- Hipertiroidismo — insomnio con palpitaciones y sudoración nocturna (considerar TSH)
- Menopausia — bochornos nocturnos y cambios hormonales
- EPOC y ERGE — tos, disnea y reflujo nocturno
- Insuficiencia cardíaca — ortopnea y disnea paroxística nocturna
Por todo esto, un ISI elevado es una invitación a evaluación clínica más amplia, no una etiqueta diagnóstica.
Limitaciones, qué NO cubre y cuándo consultar
El ISI es breve, validado y útil, pero tiene fronteras importantes.
Qué NO evalúa el ISI
- No mide arquitectura objetiva del sueño (REM/NREM, eficiencia, latencia exacta) — para eso se usa polisomnografía o actigrafía
- No diagnostica trastorno de insomnio (eso requiere criterios DSM-5/ICSD-3)
- No diferencia insomnio primario de insomnio secundario
- No descarta AOS, SPI, trastorno del ritmo circadiano, narcolepsia ni parasomnias
- No evalúa hipersomnia (somnolencia diurna excesiva)
Factores que afectan la interpretación
- Estrés agudo o eventos vitales recientes — pueden elevar el puntaje sin trastorno crónico
- Medicamentos — estimulantes, corticoides, broncodilatadores, betabloqueadores, ISRS producen insomnio iatrogénico
- Cafeína, nicotina o alcohol cercanos al sueño afectan calidad y arquitectura
- Sesgo de auto-reporte — las personas con insomnio sobreestiman la latencia y subestiman el tiempo total dormido respecto a medidas objetivas
- Trabajo por turnos o jet lag — son trastornos del ritmo circadiano, no insomnio
Cuándo hablar con un profesional de salud
- Si tu puntuación es 10 o más
- Si los síntomas han durado más de 3 meses
- Si hay impacto diurno significativo (fatiga, dificultad de concentración, irritabilidad, accidentes)
- Si hay ronquidos fuertes, pausas respiratorias presenciadas, movimientos inquietos de piernas o somnolencia diurna excesiva (sospecha de trastorno del sueño primario — pide estudio del sueño)
- Si los síntomas coexisten con bajo ánimo o ansiedad marcada (considera completar también el PHQ-9)
Si tienes pensamientos de suicidio o de hacerte daño
No esperes: en México llama a la Línea de la Vida 800-290-0024 (24 horas, gratuita, confidencial) o acude a urgencias.
Tratamiento de primera línea: TCC-I
El tratamiento de primera línea para insomnio crónico según AASM, NICE y otras guías es la terapia cognitivo-conductual para insomnio (TCC-I) — por encima de la farmacoterapia.
Lo que esta página no incluye
- Dosis específicas de hipnóticos (zolpidem, eszopiclona, zaleplon), melatonina, doxepina, ramelteón, suvorexant, mirtazapina o trazodona — corresponde al prescriptor
- Recomendaciones sobre cannabis o cannabidiol — sin evidencia robusta y con riesgo de interacciones
- Benzodiacepinas para insomnio crónico — desaconsejadas por riesgo de tolerancia y dependencia
- Instrucciones para suspender hipnóticos por tu cuenta — riesgo real de insomnio de rebote
No suspendas tratamiento crónico por tu cuenta — coméntalo con el prescriptor.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el ISI (Índice de Severidad de Insomnio)?
El ISI insomnio (Insomnia Severity Index) es un cuestionario auto-aplicado de 7 ítems que evalúa la severidad subjetiva del insomnio, el impacto diurno y el distrés durante las últimas 2 semanas. Desarrollado por Bastien, Vallières y Morin (2001), se usa en clínicas del sueño y atención primaria.
¿Cómo se interpreta el ISI?
Por bandas sobre el total 0-28: 0-7 sin insomnio clínico, 8-14 subclínico, 15-21 clínico moderado, 22-28 clínico severo. El corte de 10 o más es la pantalla positiva (sensibilidad 86%, especificidad 88% según Morin et al 2011). Es tamizaje, no diagnóstico.
¿Para qué sirve el ISI?
Para tamizar y medir la severidad del insomnio, monitorizar la respuesta al tratamiento y guiar decisiones de manejo en atención primaria y clínicas del sueño. No diagnostica — el diagnóstico de trastorno de insomnio requiere criterios DSM-5/ICSD-3 (≥3 meses, ≥3 noches/sem, impacto diurno).
¿Cuáles son los puntajes del ISI?
Cada uno de los 7 ítems se puntúa de 0 a 4, suma total 0-28. Bandas (Morin et al 2011): 0-7 sin insomnio, 8-14 subclínico, 15-21 clínico moderado, 22-28 clínico severo. Sensibilidad 86% y especificidad 88% al corte ≥10 para detectar insomnio clínico.
¿Un puntaje alto en el ISI significa que tengo trastorno de insomnio?
No automáticamente. El diagnóstico requiere criterios DSM-5/ICSD-3 (≥3 meses, ≥3 noches/sem, impacto diurno) y descartar trastornos del sueño secundarios (apnea obstructiva, piernas inquietas, ritmo circadiano). Un ISI elevado es invitación a evaluación clínica, no etiqueta diagnóstica.
Fuentes
- Bastien CH, Vallières A, Morin CM (2001) — Validation of the Insomnia Severity Index as an outcome measure
- Morin CM et al (2011) — The Insomnia Severity Index: psychometric indicators
- AASM — Clinical Practice Guideline for chronic insomnia
- ICSD-3 — International Classification of Sleep Disorders (3rd ed)
- Línea de la Vida — Apoyo emocional gratuito 800-290-0024