HLA-B27: qué significa positivo o negativo y cuándo se pide
El HLA-B27 es un alelo del complejo mayor de histocompatibilidad clase I — una molécula presente en la superficie de las células que le sirve al sistema inmunológico para distinguir lo propio de lo extraño. Es conocido por su asociación genética con espondiloartropatías, especialmente la espondilitis anquilosante (presente en alrededor del 90 al 95% de los pacientes con esta enfermedad). Esto no significa que sea una prueba diagnóstica ni que sirva como tamizaje poblacional: cerca del 6 al 8% de los adultos sanos en poblaciones occidentales también lo portan, y la gran mayoría nunca desarrolla enfermedad alguna. Inversamente, entre el 5 y 10% de los pacientes con espondilitis anquilosante son HLA-B27 negativos. Por eso el HLA-B27 se interpreta como marcador de susceptibilidad genética, no como diagnóstico. Se solicita como adjunto en evaluación reumatológica especializada cuando hay clínica sugerente — dolor lumbar inflamatorio crónico, uveítis anterior aguda recurrente, artritis reactiva tras infección genitourinaria o gastrointestinal, o sospecha de artritis psoriásica con componente axial. El resultado es binario (positivo o negativo) — no hay título ni valor numérico que interpretar.
¿Qué es el HLA-B27 y por qué se mide?
El HLA-B27 es un alelo específico del gen HLA-B, parte del complejo mayor de histocompatibilidad (MHC) clase I. Las moléculas HLA están presentes en la superficie de casi todas las células del cuerpo y le permiten al sistema inmunológico distinguir lo propio de lo extraño — son la base del reconocimiento inmunitario y de los rechazos en trasplantes. El alelo B27 es uno de muchos posibles para ese locus. Lo que mide la prueba. Identifica si una persona porta o no el alelo HLA-B27 en su carga genética. Es un test genético (no de anticuerpos ni de inflamación) y el resultado no cambia con el tiempo — si naces con HLA-B27, lo tienes para siempre; si no lo tienes, no lo desarrollas. La prueba se hace una vez en la vida y el resultado vale siempre. Por qué se mide. Porque el HLA-B27 tiene una asociación genética fuerte y bien establecida con las espondiloartropatías — un grupo de enfermedades inflamatorias que afectan principalmente la columna y articulaciones sacroilíacas, ojos, piel e intestino. La espondilitis anquilosante es la más conocida: cerca del 90 al 95% de los pacientes son HLA-B27 positivos. Lo que la prueba NO es. No es una prueba diagnóstica — un resultado positivo no significa que tengas espondilitis anquilosante ni cualquier otra enfermedad. No es prueba de tamizaje poblacional — no se pide en personas sanas sin clínica sugerente. No es prueba de actividad de enfermedad — no refleja inflamación ni gravedad. Otros nombres: HLA B27, antígeno leucocitario humano B27, antígeno HLA-B27, tipificación HLA-B27.
Qué significa un resultado positivo (y la trampa del 6-8% de portadores sanos)
Un HLA-B27 positivo significa que portas el alelo. Indica mayor susceptibilidad genética a una familia de enfermedades inflamatorias colectivamente llamadas espondiloartropatías, pero NO es diagnóstico de ninguna de ellas. La estadística clave que cambia toda la interpretación. En poblaciones occidentales, cerca del 6 al 8% de los adultos sanos son HLA-B27 positivos — y la gran mayoría nunca desarrolla enfermedad asociada. Esto significa que un positivo aislado, sin síntomas ni hallazgos clínicos compatibles, tiene bajo valor predictivo positivo. El riesgo absoluto de desarrollar espondilitis anquilosante en un portador HLA-B27 sin antecedentes familiares es de aproximadamente 1 al 5% a lo largo de la vida — mucho más que la población general (~0.1-0.5%) pero todavía minoritario. Variación por población. La frecuencia del HLA-B27 varía sustancialmente: ~8% en EE.UU. general (más alta en blancos no hispanos, más baja en afroamericanos), ~6-9% en Europa Occidental, ~50% en algunos grupos indígenas árticos. Por eso un positivo HLA-B27 en una persona de origen escandinavo tiene un peso pre-test distinto al de una persona africana subsahariana — pero en ambos casos sigue sin ser diagnóstico. Qué interpreta el reumatólogo a partir de un positivo. Combinación con clínica + imagen + biomarcadores: dolor lumbar inflamatorio (rigidez matutina > 30 minutos, mejora con ejercicio, empeora en reposo, alivio con AINE); imagen de sacroilíacas (radiografía simple para casos crónicos; resonancia magnética para sacroileítis activa temprana — el estándar moderno); marcadores inflamatorios como PCR ultrasensible y velocidad de sedimentación globular (apoyan el cuadro inflamatorio pero no son específicos); criterios ASAS para espondiloartritis axial. Un HLA-B27 positivo SIN clínica sugerente no requiere seguimiento médico activo — vive tu vida normalmente y consulta si aparecen síntomas reumatológicos o uveítis.
Qué significa un resultado negativo (y por qué no descarta espondilitis)
Un HLA-B27 negativo significa que no portas el alelo. Hace menos probable la espondilitis anquilosante y otras espondiloartropatías clásicas asociadas al alelo, pero no las descarta por completo. La estadística que muchos olvidan. Entre el 5 y 10% de los pacientes con espondilitis anquilosante son HLA-B27 negativos. Es decir: una pequeña minoría de personas con la enfermedad no portan el marcador genético y la enfermedad apareció por otras vías genéticas y ambientales. Variantes con asociación HLA-B27 menos fuerte. Algunas espondiloartropatías tienen una asociación al alelo HLA-B27 menor que la espondilitis anquilosante: artritis reactiva (~30-70% positivos según etiología y población), artritis psoriásica con espondilitis axial (~50-70%), artritis asociada a enfermedad inflamatoria intestinal con espondilitis (~30-70%), uveítis anterior aguda aislada (~50%). En estos cuadros, un HLA-B27 negativo es mucho menos informativo — la prevalencia del alelo en pacientes es más baja, así que su ausencia descarta menos. Lo que hace el reumatólogo con un negativo y clínica sugerente. No descarta la espondiloartritis automáticamente. Aplica criterios ASAS (Assessment of SpondyloArthritis International Society), que reconocen dos vías diagnósticas: una con HLA-B27 positivo + características clínicas, y otra con sacroileítis demostrada en imagen (radiografía o resonancia magnética) + características clínicas. Por la segunda vía, un paciente HLA-B27 negativo puede ser diagnosticado con espondilitis anquilosante o espondiloartritis axial sin necesidad del marcador genético — basta con la imagen característica y el cuadro clínico inflamatorio. Mensaje práctico. Un HLA-B27 negativo te da una ventaja estadística pero no es un sello de inmunidad. Si tienes dolor lumbar inflamatorio crónico, uveítis recurrente, o cualquier otro síntoma sugerente, sigue las recomendaciones del reumatólogo aunque tu HLA-B27 sea negativo.
Cuándo se solicita: contextos clínicos específicos
El HLA-B27 NO se solicita como tamizaje ni en personas sin síntomas. Es una prueba adjunta que se pide en contextos clínicos específicos, casi siempre por reumatología, oftalmología o medicina interna especializada. Indicaciones principales según ACR y guías ASAS. Dolor lumbar inflamatorio crónico (más de 3 meses) con criterios sugerentes — rigidez matutina prolongada (más de 30 minutos), mejora con ejercicio pero no con reposo, dolor que despierta en la segunda mitad de la noche, inicio antes de los 45 años. La sospecha de espondilitis anquilosante o espondiloartritis axial no radiográfica es el escenario más frecuente. Uveítis anterior aguda recurrente — la uveítis anterior aguda es la manifestación extra-articular más común asociada a HLA-B27. Hasta el 50% de los pacientes con uveítis anterior aguda aislada son HLA-B27 positivos, y muchos eventualmente desarrollan espondiloartritis. La oftalmología deriva a reumatología y se solicita HLA-B27 como parte del estudio etiológico. Sospecha de artritis reactiva tras infección genitourinaria (clásicamente Chlamydia trachomatis) o gastrointestinal (Salmonella, Shigella, Yersinia, Campylobacter). La triada clásica de Reiter (artritis + uretritis o cervicitis + conjuntivitis o uveítis) ya no se usa como criterio rígido, pero el HLA-B27 sigue siendo apoyo diagnóstico relevante. Artritis psoriásica con componente axial sospechado — algunos pacientes con psoriasis cutánea desarrollan espondilitis psoriásica, donde HLA-B27 ayuda a la clasificación. Artritis asociada a enfermedad inflamatoria intestinal (Crohn, colitis ulcerosa) con dolor lumbar inflamatorio — HLA-B27 ayuda a distinguir espondilitis EII-asociada (también relacionada con panel de hepatitis viral en evaluación diferencial de hepatopatía + artralgia). Antecedentes familiares. Familiares de primer grado de pacientes con espondilitis anquilosante o uveítis anterior aguda recurrente que comienzan con síntomas compatibles — el HLA-B27 ayuda en la evaluación pero no se ofrece como tamizaje en familiares asintomáticos. NO se justifica HLA-B27 en: dolor lumbar mecánico común (sin características inflamatorias); fibromialgia; lumbalgia aguda autolimitada; chequeo de salud general; curiosidad sobre predisposición genética sin clínica. Si tu médico de cabecera te lo pide sin estos contextos, vale la pena preguntar la razón clínica — pedirlo sin indicación crea ansiedad innecesaria y resultados difíciles de interpretar (un positivo sin clínica en una persona sana es solo un dato genético sin valor predictivo accionable).
Cómo se hace la prueba y cómo se reporta
El HLA-B27 es una prueba genética sencilla en términos de muestra y procedimiento, aunque su interpretación requiere contexto clínico especializado. Cómo se hace. Es una extracción venosa estándar del brazo. No se necesita ayuno. La muestra se envía al laboratorio, donde se analiza el ADN en busca del alelo HLA-B27 mediante citometría de flujo (detecta el antígeno HLA-B27 expresado en linfocitos), PCR-SSP (técnicas de biología molecular para detectar el genotipo) o métodos secuenciales más modernos. Los resultados suelen tardar de 3 a 7 días según el método y el laboratorio. Preparación. No requiere ayuno. No requiere suspender medicamentos. No requiere ninguna preparación especial. Es un dato genético — no se afecta por la dieta, el ejercicio, infecciones agudas, fármacos antiinflamatorios ni nada del estilo de vida en el corto plazo. Riesgos. Mínimos — los típicos de cualquier extracción venosa: pequeño hematoma, dolor leve en el sitio de la punción, ocasional mareo. Sin riesgos especiales por ser genética. Cómo se reporta el resultado. El resultado es binario: positivo (el alelo HLA-B27 está presente) o negativo (no está presente). No hay título ni valor numérico — no existe un "HLA-B27 ligeramente positivo" o "alto". Solo presente o ausente. Algunos laboratorios reportan también la expresión de la molécula en linfocitos (presente o ausente), que en la mayoría de los casos coincide con el resultado genético. Frecuencia de repetición. Se hace una sola vez en la vida. El resultado no cambia con el tiempo, no responde a tratamiento, no se afecta por el control de la enfermedad. Si tu resultado se perdió o si necesitas confirmarlo en otro contexto clínico, se puede repetir, pero el genotipo no cambia. Después del resultado. Si el reumatólogo lo solicitó como parte de una evaluación, te contactará para integrarlo con el resto del cuadro: clínica, imagen (RMN de sacroilíacas si aplica), marcadores inflamatorios como PCR y VSG, y criterios ASAS. Si te lo pidieron sin contexto clínico claro y el resultado es positivo, no entres en pánico — recuerda que el 6-8% de la población lo porta sin enfermedad. Discútelo con un reumatólogo solo si tienes síntomas compatibles. En contextos de evaluación más amplia de autoinmunidad (sospecha de enfermedad autoinmune sistémica concomitante), el reumatólogo puede pedir también anticuerpos antinucleares (ANA) y ANCA, aunque tienen indicaciones distintas y no se piden de rutina junto a HLA-B27.
¿Qué es el HLA-B27 y por qué se mide?
El HLA-B27 es un alelo específico del gen HLA-B, parte del complejo mayor de histocompatibilidad (MHC) clase I.
Las moléculas HLA están presentes en la superficie de casi todas las células del cuerpo y le permiten al sistema inmunológico distinguir lo propio de lo extraño — son la base del reconocimiento inmunitario y de los rechazos en trasplantes. El alelo B27 es uno de muchos posibles para ese locus genético.
Lo que mide la prueba
Identifica si una persona porta o no el alelo HLA-B27 en su carga genética.
Es un test genético (no de anticuerpos ni de inflamación) y el resultado no cambia con el tiempo:
- Si naces con HLA-B27, lo tienes para siempre.
- Si no lo tienes, no lo desarrollas.
La prueba se hace una vez en la vida y el resultado vale siempre.
Por qué se mide
Porque el HLA-B27 tiene una asociación genética fuerte y bien establecida con las espondiloartropatías — un grupo de enfermedades inflamatorias que afectan principalmente:
- La columna vertebral y las articulaciones sacroilíacas.
- Los ojos (uveítis anterior aguda).
- La piel (en variantes psoriásicas).
- El intestino (en variantes asociadas a enfermedad inflamatoria intestinal).
La espondilitis anquilosante es la asociación más conocida: cerca del 90 al 95% de los pacientes con esta enfermedad son HLA-B27 positivos.
Lo que la prueba NO es
- No es una prueba diagnóstica — un resultado positivo no significa que tengas espondilitis anquilosante ni cualquier otra enfermedad.
- No es prueba de tamizaje poblacional — no se pide en personas sanas sin clínica sugerente.
- No es prueba de actividad de enfermedad — no refleja inflamación ni gravedad.
Otros nombres que verás en órdenes e informes
HLA B27, antígeno leucocitario humano B27, antígeno HLA-B27, tipificación HLA-B27.
Qué significa un resultado positivo (y la trampa del 6-8% de portadores sanos)
Un HLA-B27 positivo significa que portas el alelo. Indica mayor susceptibilidad genética a una familia de enfermedades inflamatorias colectivamente llamadas espondiloartropatías, pero NO es diagnóstico de ninguna de ellas.
La estadística clave que cambia toda la interpretación
En poblaciones occidentales, cerca del 6 al 8% de los adultos sanos son HLA-B27 positivos — y la gran mayoría nunca desarrolla enfermedad asociada.
Esto significa que un positivo aislado, sin síntomas ni hallazgos clínicos compatibles, tiene bajo valor predictivo positivo.
El riesgo absoluto de desarrollar espondilitis anquilosante en un portador HLA-B27 sin antecedentes familiares es de aproximadamente 1 al 5% a lo largo de la vida — mucho más que la población general (~0.1-0.5%) pero todavía minoritario.
Variación por población
La frecuencia del HLA-B27 varía sustancialmente:
- ~8% en EE.UU. general — más alta en blancos no hispanos, más baja en afroamericanos.
- ~6 al 9% en Europa Occidental.
- Hasta ~50% en algunos grupos indígenas árticos.
Por eso un positivo HLA-B27 en una persona de origen escandinavo tiene un peso pre-test distinto al de una persona afrodescendiente — pero en ambos casos sigue sin ser diagnóstico.
Qué interpreta el reumatólogo a partir de un positivo
Combinación con clínica + imagen + biomarcadores:
- Dolor lumbar inflamatorio: rigidez matutina más de 30 minutos, mejora con ejercicio, empeora en reposo, alivio con AINE.
- Imagen de sacroilíacas: radiografía simple para casos crónicos; resonancia magnética para sacroileítis activa temprana — el estándar moderno.
- Marcadores inflamatorios como PCR ultrasensible y velocidad de sedimentación globular — apoyan el cuadro pero no son específicos.
- Criterios ASAS (Assessment of SpondyloArthritis International Society) para espondiloartritis axial.
Mensaje práctico
Un HLA-B27 positivo sin clínica sugerente no requiere seguimiento médico activo. Vive tu vida normalmente y consulta a un reumatólogo solo si aparecen síntomas reumatológicos o uveítis.
Qué significa un resultado negativo (y por qué no descarta espondilitis)
Un HLA-B27 negativo significa que no portas el alelo.
Hace menos probable la espondilitis anquilosante y otras espondiloartropatías clásicas asociadas al alelo, pero no las descarta por completo.
La estadística que muchos olvidan
Entre el 5 y 10% de los pacientes con espondilitis anquilosante son HLA-B27 negativos.
Es decir: una pequeña minoría de personas con la enfermedad no portan el marcador genético — la enfermedad apareció por otras vías genéticas y ambientales.
Variantes con asociación HLA-B27 menos fuerte
Algunas espondiloartropatías tienen una asociación al alelo menor que la espondilitis anquilosante:
- Artritis reactiva — ~30 al 70% positivos según etiología y población.
- Artritis psoriásica con espondilitis axial — ~50 al 70%.
- Artritis asociada a enfermedad inflamatoria intestinal con espondilitis — ~30 al 70%.
- Uveítis anterior aguda aislada — ~50%.
En estos cuadros, un HLA-B27 negativo es mucho menos informativo — la prevalencia del alelo en pacientes ya es más baja, así que su ausencia descarta menos.
Lo que hace el reumatólogo con un negativo y clínica sugerente
No descarta la espondiloartritis automáticamente. Aplica criterios ASAS, que reconocen dos vías diagnósticas:
- HLA-B27 positivo + características clínicas compatibles.
- Sacroileítis demostrada en imagen (radiografía o resonancia magnética) + características clínicas compatibles.
Por la segunda vía, un paciente HLA-B27 negativo puede ser diagnosticado con espondilitis anquilosante o espondiloartritis axial sin necesidad del marcador genético — basta con la imagen característica y el cuadro clínico inflamatorio.
Mensaje práctico
Un HLA-B27 negativo te da una ventaja estadística pero no es un sello de inmunidad. Si tienes dolor lumbar inflamatorio crónico, uveítis recurrente, o cualquier otro síntoma sugerente, sigue las recomendaciones del reumatólogo aunque tu HLA-B27 sea negativo.
Cuándo se solicita: contextos clínicos específicos
El HLA-B27 NO se solicita como tamizaje ni en personas sin síntomas. Es una prueba adjunta que se pide en contextos clínicos específicos, casi siempre por reumatología, oftalmología o medicina interna especializada.
Indicaciones principales según ACR y guías ASAS
Dolor lumbar inflamatorio crónico — más de 3 meses con criterios sugerentes:
- Rigidez matutina prolongada (más de 30 minutos).
- Mejora con ejercicio pero no con reposo.
- Dolor que despierta en la segunda mitad de la noche.
- Inicio antes de los 45 años.
La sospecha de espondilitis anquilosante o espondiloartritis axial no radiográfica es el escenario más frecuente.
Uveítis anterior aguda recurrente — la manifestación extra-articular más común asociada a HLA-B27. Hasta el 50% de los pacientes con uveítis anterior aguda aislada son HLA-B27 positivos, y muchos eventualmente desarrollan espondiloartritis. La oftalmología deriva a reumatología y se solicita HLA-B27 como parte del estudio etiológico.
Sospecha de artritis reactiva — tras infección genitourinaria (clásicamente Chlamydia trachomatis) o gastrointestinal (Salmonella, Shigella, Yersinia, Campylobacter). La triada clásica de Reiter ya no es criterio rígido, pero el HLA-B27 sigue siendo apoyo diagnóstico.
Artritis psoriásica con componente axial sospechado — algunos pacientes con psoriasis desarrollan espondilitis psoriásica, donde HLA-B27 ayuda a la clasificación.
Artritis asociada a enfermedad inflamatoria intestinal (Crohn, colitis ulcerosa) con dolor lumbar inflamatorio. En el diferencial de hepatopatía con artralgia, también se valora el panel de hepatitis viral.
Antecedentes familiares
Familiares de primer grado de pacientes con espondilitis anquilosante o uveítis anterior aguda recurrente que comienzan con síntomas compatibles — el HLA-B27 ayuda en la evaluación pero no se ofrece como tamizaje en familiares asintomáticos.
NO se justifica HLA-B27 en
- Dolor lumbar mecánico común (sin características inflamatorias).
- Fibromialgia.
- Lumbalgia aguda autolimitada.
- Chequeo de salud general.
- Curiosidad sobre predisposición genética sin clínica sugerente.
Si tu médico de cabecera te lo pide sin estos contextos, vale la pena preguntar la razón clínica — pedirlo sin indicación crea ansiedad innecesaria y resultados difíciles de interpretar (un positivo sin clínica en una persona sana es solo un dato genético sin valor predictivo accionable).
Cómo se hace la prueba y cómo se reporta
El HLA-B27 es una prueba genética sencilla en términos de muestra y procedimiento, aunque su interpretación requiere contexto clínico especializado.
Cómo se hace
Es una extracción venosa estándar del brazo. No se necesita ayuno.
La muestra se envía al laboratorio, donde se analiza mediante:
- Citometría de flujo — detecta el antígeno HLA-B27 expresado en linfocitos.
- PCR-SSP — técnicas de biología molecular para detectar el genotipo.
- Métodos secuenciales más modernos (secuenciación dirigida).
Los resultados suelen tardar de 3 a 7 días según el método y el laboratorio.
Preparación
- No requiere ayuno.
- No requiere suspender medicamentos.
- No requiere ninguna preparación especial.
Es un dato genético — no se afecta por la dieta, el ejercicio, infecciones agudas, fármacos antiinflamatorios ni nada del estilo de vida en el corto plazo.
Riesgos
Mínimos — los típicos de cualquier extracción venosa: pequeño hematoma, dolor leve en el sitio de la punción, ocasional mareo. Sin riesgos especiales por ser genética.
Cómo se reporta el resultado
El resultado es binario:
- Positivo — el alelo HLA-B27 está presente.
- Negativo — no está presente.
No hay título ni valor numérico — no existe un “HLA-B27 ligeramente positivo” o “alto”. Solo presente o ausente.
Algunos laboratorios reportan también la expresión de la molécula en linfocitos (presente o ausente), que en la mayoría de los casos coincide con el resultado genético.
Frecuencia de repetición
Se hace una sola vez en la vida. El resultado no cambia con el tiempo, no responde a tratamiento, no se afecta por el control de la enfermedad. Si tu resultado se perdió o si necesitas confirmarlo en otro contexto clínico, se puede repetir, pero el genotipo no cambia.
Después del resultado
Si el reumatólogo lo solicitó como parte de una evaluación, te contactará para integrarlo con el resto del cuadro: clínica, imagen de sacroilíacas (resonancia magnética si aplica), marcadores inflamatorios como PCR ultrasensible y VSG, y criterios ASAS.
Si te lo pidieron sin contexto clínico claro y el resultado es positivo, no entres en pánico — recuerda que el 6 al 8% de la población lo porta sin enfermedad. Discútelo con un reumatólogo solo si tienes síntomas compatibles.
En contextos de evaluación más amplia de autoinmunidad (sospecha de enfermedad autoinmune sistémica concomitante), el reumatólogo puede pedir también anticuerpos antinucleares (ANA) y ANCA, aunque tienen indicaciones distintas y no se piden de rutina junto a HLA-B27.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la prueba HLA-B27?
Es una prueba genética que identifica si una persona porta el alelo HLA-B27, una molécula del complejo mayor de histocompatibilidad clase I. Es un marcador de susceptibilidad genética a espondiloartropatías, no una prueba diagnóstica. El resultado es binario: positivo o negativo.
¿Qué significa HLA-B27 positivo?
Significa que portas el alelo y tienes mayor susceptibilidad genética a espondiloartropatías como espondilitis anquilosante. No es diagnóstico: cerca del 6-8% de adultos sanos son positivos sin desarrollar enfermedad. Se interpreta junto a clínica, imagen y criterios ASAS por reumatología.
¿Para qué sirve el HLA-B27?
Sirve como apoyo en la evaluación reumatológica de espondiloartropatías cuando hay clínica sugerente: dolor lumbar inflamatorio crónico, uveítis anterior aguda recurrente, artritis reactiva o artritis psoriásica con componente axial. NO es prueba de tamizaje poblacional.
¿Cuándo se solicita HLA-B27?
Se solicita por reumatología u oftalmología en contextos específicos: dolor lumbar inflamatorio crónico (más de 3 meses, rigidez matutina), uveítis anterior aguda recurrente, sospecha de artritis reactiva tras infección, artritis psoriásica con espondilitis. NO en chequeo general ni dolor lumbar mecánico.
¿HLA-B27 negativo descarta espondilitis anquilosante?
No completamente. Entre 5-10% de pacientes con espondilitis anquilosante son HLA-B27 negativos. Los criterios ASAS reconocen dos vías diagnósticas: una con HLA-B27 positivo, otra con sacroileítis en imagen. Un negativo con clínica sugerente sigue requiriendo evaluación.
Fuentes
- MedlinePlus — HLA-B27 Antigen
- Cleveland Clinic — HLA-B27 Test
- American College of Rheumatology — Spondyloarthritis
- ASAS — Assessment of SpondyloArthritis International Society Criteria