Examen general de orina (EGO): qué mide, valores normales e interpretación
El examen general de orina — abreviado EGO en expediente médico en México, también uroanálisis o análisis de orina — es una prueba de laboratorio que evalúa una muestra de orina en tres bloques complementarios: examen físico (color, aspecto, olor, pH, densidad relativa), examen químico vía tira reactiva (glucosa, proteínas, sangre, cetonas, leucocitos, nitritos, bilirrubina) y examen microscópico (eritrocitos, leucocitos, cilindros, cristales, bacterias). Los tres bloques se leen juntos — un hallazgo en uno pide a los otros confirmación. Sirve para detectar infecciones urinarias, problemas renales, diabetes, enfermedad hepática y como parte de chequeos generales, control de embarazo y preoperatorio. No diagnostica una enfermedad específica — marca abnormalidades que requieren seguimiento. La muestra se toma por chorro medio limpio para evitar contaminación. Esta página explica qué mide cada bloque, cómo interpretar los resultados y cómo recoger la muestra correctamente.
¿Qué es el examen general de orina (EGO) y para qué sirve?
El examen general de orina — abreviado EGO en hojas de laboratorio y expediente médico en México — es una prueba de laboratorio que evalúa una muestra de orina en tres bloques complementarios: examen físico, examen químico (tira reactiva) y examen microscópico. Cada bloque responde a una pregunta clínica distinta y los tres se leen juntos. Otros nombres: uroanálisis, análisis de orina. Para qué se pide: chequeo de salud general (parte del control rutinario), hospitalización o admisión preoperatoria, control prenatal en embarazo, sospecha de infección urinaria (ardor al orinar, frecuencia, urgencia, dolor pélvico), monitorización de enfermedad renal ya conocida, diabetes (detectar glucosuria o cetonuria) y enfermedad hepática (bilirrubina y urobilinógeno en orina). Lo que NO es: no diagnostica una sola enfermedad — marca abnormalidades que requieren seguimiento. No reemplaza pruebas más específicas: si la tira reactiva muestra proteínas, la evaluación completa de función renal pide otras pruebas. Procedimiento general: muestra recogida por método de chorro medio limpio (clean-catch) o, en algunos casos clínicos, mediante sonda. Sin punción venosa. Resultados rápidos: la tira reactiva puede leerse en consulta en 10 a 15 minutos; la lectura microscópica puede tomar unas horas o un día si la muestra va a laboratorio.
Los tres bloques del examen: físico, químico y microscópico
El EGO no es una sola lectura — son tres exámenes en serie sobre la misma muestra. Bloque 1 — examen físico: color (amarillo pálido a ámbar es lo normal; rojo, marrón o naranja oscuro pueden deberse a sangre, bilirrubina, deshidratación, ciertos alimentos como remolacha o moras, o medicaciones); aspecto (claro normal; turbio sugiere infección, mucus, cristales o células abundantes); olor (un olor inusual o dulzón puede sugerir deshidratación, infección, cetonas o enfermedades metabólicas); pH (rango habitual 4,5 a 8,0); densidad relativa (refleja la capacidad de concentración renal). Bloque 2 — examen químico (tira reactiva): glucosa (sugiere diabetes mal controlada); proteínas (enfermedad o función renal alterada); sangre (infección, cálculos, glomerulonefritis); cetonas (cetoacidosis diabética, ayuno prolongado, dieta cetogénica); leucocitos (infección urinaria probable); nitritos (la mayoría de las bacterias los producen — sugiere infección bacteriana); bilirrubina (enfermedad hepática o de vías biliares); urobilinógeno (útil en hepatopatías). Bloque 3 — examen microscópico: eritrocitos (confirman sangrado); leucocitos (confirman inflamación/infección); células epiteliales (descamadas; cantidad excesiva sugiere contaminación o inflamación); cilindros — clave para distinguir origen renal vs vesical (hialinos: deshidratación, ejercicio; granulosos: lesión renal; eritrocitarios: glomerulonefritis aguda; leucocitarios: pielonefritis); cristales (algunos normales, otros sugieren riesgo de litiasis); bacterias (confirman infección si se acompañan de leucocitos y nitritos). Por qué se leen juntos: un hallazgo en un bloque pide a los demás mirar más de cerca.
Cómo interpretar tu resultado del EGO
Lee cada valor contra el rango impreso en tu informe — los rangos pueden variar entre laboratorios. Una abnormalidad aislada no es diagnóstico por sí sola: hidratación, menstruación, ciertos alimentos (remolacha, moras) y algunas medicaciones pueden alterar resultados. Patrones útiles: leucocitos + nitritos + bacterias → infección urinaria muy probable (puede requerir cultivo para identificar el agente); sangre en tira reactiva + sin cilindros eritrocitarios + sin proteínas → más probable origen vesical o uretral (cistitis, traumatismo, cálculos del tracto inferior); sangre + proteínas + cilindros eritrocitarios → más probable origen renal (glomerulonefritis) — atención más prioritaria; proteínas aisladas → puede ser transitorio (fiebre, ejercicio, deshidratación, estrés ortostático) o señal de enfermedad renal — si persiste, complementar con microalbuminuria y tasa de filtración glomerular; glucosa en orina → sugiere glucemia descontrolada (umbral renal habitual ~180 mg/dL en sangre) o, raramente, glucosuria renal benigna; cetonas → en diabético con hiperglucemia importante puede indicar cetoacidosis diabética (emergencia); bilirrubina en orina → siempre anormal, pide evaluación hepática. Repetir la muestra es lo más útil cuando hay una sola abnormalidad sin explicación clínica — hidratación del momento, infección reciente o contaminación pueden producir hallazgos transitorios. Si el EGO sugiere problema renal, suele acompañarse de pruebas de sangre: creatinina, tasa de filtración glomerular y, en algunos casos, biometría hemática completa.
Cómo se toma la muestra (chorro medio limpio)
El método estándar es chorro medio limpio (clean-catch midstream) — diseñado para evitar contaminación por bacterias de la piel, vello púbico o secreciones vaginales. Por qué chorro medio: el primer chorro arrastra bacterias del meato uretral; el chorro medio refleja mejor el contenido de la vejiga, que normalmente no tiene bacterias. Sin esta técnica, el laboratorio podría reportar bacterias contaminantes como si fueran infección. Antes de empezar: lavarse bien las manos. El laboratorio te dará un recipiente estéril y, en muchos casos, toallitas antisépticas. Para mujeres: sentada en el inodoro con piernas separadas; con dos dedos separar los labios; con toallita estéril limpiar los pliegues internos de adelante hacia atrás (una sola pasada por toallita); con otra toallita limpiar la abertura de la uretra; orinar una pequeña cantidad en el inodoro; detener el flujo y sostener el recipiente unos centímetros de la uretra; orinar hasta que el recipiente esté medio lleno; terminar en el inodoro. Para hombres: limpiar la punta del pene con toallita estéril — si no se está circuncidado, retraer el prepucio antes para limpiar bien; orinar una pequeña cantidad en el inodoro; detener el flujo y sostener el recipiente bajo el pene; orinar hasta medio llenar; terminar en el inodoro. Alternativa — sonda urinaria: en casos donde el chorro medio no es posible (paciente inmóvil, retención urinaria, control intraoperatorio), un profesional puede colocar una sonda para obtener la muestra directamente de la vejiga. Riesgos: ninguno físico para el clean-catch.
Preparación y cuándo hablar con tu médico
Preparación general: normalmente no hace falta nada especial más allá del chorro medio limpio. Hidratación moderada — si crees que no podrás orinar, bebe un vaso extra de agua, pero no demasiada porque diluye la muestra y distorsiona resultados. Avisa al laboratorio si estás menstruando (la sangre menstrual puede aparecer como sangre o leucocitos falsamente) o si tienes vejiga tímida (dificultad para orinar fuera de casa — pueden darte opciones). Puede pedirse muestra de primera orina de la mañana, más concentrada y mejor para algunos análisis. Evita ciertos alimentos (remolacha, moras) las horas previas porque cambian el color. Algunas medicaciones pueden alterar resultados — pregunta a tu médico antes de suspender cualquier medicación crónica. Cuándo hablar con tu médico: síntomas urinarios (ardor al orinar, frecuencia aumentada, urgencia, dolor pélvico bajo) — sugieren infección; sangre visible en orina (hematuria macroscópica) — atención prioritaria; color anormal sostenido (rojo, marrón, naranja oscuro) sin explicación dietaria; olor inusual y sostenido; hinchazón de piernas o tobillos + orina espumosa — sugiere proteinuria significativa o problema renal; cansancio extremo + poca orina — puede indicar deshidratación o problema renal; si tienes diabetes y aparece glucosa o cetonas en orina — control glucémico inadecuado o, en el caso de cetonas con hiperglucemia, posible emergencia; si tienes EGO previo con abnormalidad y no se repitió — confirma si normalizó o persiste.
¿Qué es el examen general de orina (EGO) y para qué sirve?
El examen general de orina — abreviado EGO en hojas de laboratorio y expediente médico en México — es una prueba de laboratorio que evalúa una muestra de orina en tres bloques complementarios: examen físico, examen químico (tira reactiva) y examen microscópico. Cada bloque responde a una pregunta clínica distinta, y los tres se leen juntos. Otros nombres: uroanálisis, análisis de orina.
Para qué se pide
El EGO es una prueba muy versátil. Se usa en:
- Chequeo de salud general en personas asintomáticas (parte del control de rutina).
- Hospitalización o admisión preoperatoria.
- Embarazo — control rutinario en cada consulta prenatal.
- Sospecha de infección urinaria (ardor al orinar, frecuencia, urgencia, dolor pélvico).
- Monitorización de enfermedad renal ya conocida.
- Diabetes — detectar glucosuria o cetonuria.
- Enfermedad hepática — bilirrubina y urobilinógeno en orina.
Lo que NO es
- No diagnostica una sola enfermedad — marca abnormalidades que requieren seguimiento.
- No reemplaza pruebas más específicas — si la tira reactiva muestra proteínas, la evaluación de función renal completa pide otras pruebas.
Procedimiento general
Muestra de orina recogida por método de chorro medio limpio (clean-catch) o, en algunos casos clínicos, mediante sonda. Sin punción venosa. Los resultados son rápidos: la tira reactiva puede leerse en consulta en 10-15 minutos; la lectura microscópica puede tomar unas horas o un día si la muestra va a laboratorio.
Los tres bloques del examen: físico, químico y microscópico
El EGO no es una sola lectura — son tres exámenes en serie sobre la misma muestra. Cada bloque responde a una pregunta clínica diferente.
Bloque 1: Examen físico
El bloque físico describe cómo se ve la muestra:
- Color — amarillo pálido a ámbar es lo normal. Rojo, marrón, naranja oscuro pueden tener causas distintas (sangre, bilirrubina, deshidratación, ciertos alimentos como remolacha o moras, ciertas medicaciones).
- Aspecto — claro normal; turbio sugiere infección, mucus, cristales o células abundantes.
- Olor — un olor habitual leve; un olor inusual, muy fuerte o dulzón puede sugerir deshidratación, infección, ciertas dietas, cetonas (cetoacidosis) o algunas enfermedades metabólicas.
- pH — la acidez/alcalinidad de la orina. Rango habitual 4,5 a 8,0.
- Densidad relativa — refleja la capacidad de concentración renal y el estado de hidratación.
Bloque 2: Examen químico (tira reactiva)
La tira reactiva tiene varios cuadritos que cambian de color en presencia de distintas sustancias:
- Glucosa en orina — sugiere diabetes mal controlada (umbral renal habitual alrededor de 180 mg/dL en sangre).
- Proteínas — pueden indicar enfermedad renal o función renal alterada.
- Sangre — infección urinaria, cálculos, glomerulonefritis u otros problemas.
- Cetonas — complicación diabética (cetoacidosis), ayuno prolongado o dieta cetogénica.
- Leucocitos (esterasa leucocitaria) — sugieren infección urinaria probable.
- Nitritos — los produce la mayoría de las bacterias; positivo sugiere infección bacteriana.
- Bilirrubina — enfermedad hepática o de las vías biliares.
- Urobilinógeno — relacionado con bilirrubina; útil en hepatopatías.
Bloque 3: Examen microscópico
Tras centrifugar la muestra, el sedimento se examina bajo microscopio:
- Eritrocitos (hematíes) — confirman sangrado.
- Leucocitos — confirman inflamación o infección.
- Células epiteliales — descamadas de la mucosa del tracto urinario; cantidad excesiva sugiere contaminación de la muestra o inflamación.
- Cilindros — estructuras tubulares formadas en los túbulos renales — clave para distinguir origen renal vs vesical del sangrado o la inflamación:
- Hialinos: deshidratación, ejercicio intenso (a veces normales en pequeña cantidad).
- Granulosos: lesión renal aguda o crónica.
- Eritrocitarios: glomerulonefritis aguda — el sangrado viene del riñón, no de la vejiga.
- Leucocitarios: pielonefritis u otra inflamación renal.
- Cristales — algunos normales según pH y dieta; otros (oxalato de calcio, ácido úrico, cistina) sugieren riesgo de litiasis.
- Bacterias — confirman infección si se acompañan de leucocitos y nitritos.
Por qué se leen juntos
Un hallazgo en un bloque pide a los demás mirar más de cerca. Por ejemplo, sangre en la tira reactiva pide confirmación con microscopía y correlación con cilindros eritrocitarios — esa combinación distingue glomerulonefritis (origen renal) de cistitis (origen vesical).
Cómo interpretar tu resultado del EGO
Lee cada valor contra el rango impreso en tu informe — los rangos pueden variar entre laboratorios. Una abnormalidad aislada no es diagnóstico por sí sola. Hidratación, menstruación, ciertos alimentos (remolacha, moras) y algunas medicaciones pueden alterar resultados.
Patrones útiles de interpretación
- Leucocitos + nitritos + bacterias → muy probable infección urinaria. El médico puede pedir cultivo de orina para confirmar el agente y guiar el manejo.
- Sangre en tira reactiva + sin cilindros eritrocitarios + sin proteínas → más probable origen vesical o uretral (cistitis, traumatismo, cálculos del tracto inferior).
- Sangre + proteínas + cilindros eritrocitarios → más probable origen renal (glomerulonefritis u otra enfermedad glomerular). Atención más prioritaria.
- Proteínas aisladas → puede ser hallazgo transitorio (fiebre, ejercicio intenso, deshidratación, estrés ortostático) o señal de enfermedad renal. Si persiste, complementar con microalbuminuria y evaluación de tasa de filtración glomerular.
- Glucosa en orina → sugiere glucemia descontrolada (umbral renal habitual ~180 mg/dL en sangre) o, raramente, glucosuria renal benigna.
- Cetonas → en un diabético con hiperglucemia importante puede indicar cetoacidosis diabética (emergencia médica); en una persona sana puede ser ayuno o dieta cetogénica.
- Bilirrubina en orina → siempre anormal. Sugiere hepatopatía o problema de vías biliares — pide evaluación complementaria.
Repetir la muestra es útil
Cuando hay una sola abnormalidad sin explicación clínica, la recomendación más común es repetir la muestra. La hidratación del momento, una infección reciente, una contaminación de la muestra — todos pueden producir hallazgos transitorios que normalizan al repetir en condiciones controladas.
Pruebas complementarias en panel básico
Si el EGO sugiere problema renal, suele acompañarse de pruebas de sangre: creatinina, tasa de filtración glomerular y, en algunos casos, biometría hemática completa para descartar anemia asociada.
Cómo se toma la muestra (chorro medio limpio)
El método estándar es chorro medio limpio (clean-catch midstream) — diseñado para evitar contaminación de la muestra por bacterias de la piel, vello púbico o secreciones vaginales.
Por qué chorro medio
El primer chorro arrastra bacterias del meato uretral o de la piel circundante; el chorro medio refleja mejor el contenido de la vejiga, que normalmente no tiene bacterias. Sin esa técnica, el laboratorio podría reportar “bacterias” cuando en realidad son contaminantes — un falso positivo que lleva a tratamiento innecesario.
Procedimiento estándar
Antes de empezar: lávate bien las manos con agua y jabón. El laboratorio o tu médico te dará un recipiente estéril y, en muchos casos, toallitas antisépticas.
Para mujeres:
- Siéntate en el inodoro con las piernas separadas.
- Con dos dedos, separa los labios.
- Con una toallita estéril, limpia los pliegues internos de adelante hacia atrás (una sola pasada por toallita).
- Con otra toallita estéril, limpia la abertura de la uretra.
- Orina una pequeña cantidad en el inodoro.
- Detén el flujo y sostén el recipiente unos centímetros de la uretra.
- Orina hasta que el recipiente esté medio lleno (o a la cantidad indicada).
- Termina en el inodoro si necesitas.
Para hombres:
- Limpia la punta del pene con una toallita estéril. Si no estás circuncidado, retrae el prepucio antes para limpiar bien.
- Orina una pequeña cantidad en el inodoro.
- Detén el flujo, sostén el recipiente bajo el pene.
- Orina hasta que el recipiente esté medio lleno.
- Termina en el inodoro si necesitas.
Alternativa: sonda urinaria
En casos donde el chorro medio no es posible (paciente hospitalizado inmóvil, retención urinaria, control intraoperatorio), un profesional puede colocar una sonda urinaria para obtener la muestra directamente de la vejiga, evitando paso por uretra/piel.
Riesgos
Ninguno físico — es solo una muestra de orina, sin punción ni instrumental invasivo. La sonda, cuando se usa, es procedimiento profesional con protocolo de asepsia.
Preparación y cuándo hablar con tu médico
Preparación general
Normalmente no hace falta nada especial más allá del chorro medio limpio:
- Hidratación moderada: si crees que no podrás orinar, bebe un vaso extra de agua — pero no demasiada, porque diluye la muestra y distorsiona los resultados.
- Avisa si estás menstruando — la sangre menstrual puede interferir con los resultados (puede aparecer como sangre o leucocitos falsamente).
- Avisa si tienes vejiga tímida (dificultad para orinar fuera de casa) — el laboratorio puede darte opciones.
- Puede pedirse muestra de primera orina de la mañana — más concentrada, mejor para algunos análisis.
- Evita ciertos alimentos (remolacha, moras) las horas previas — pueden cambiar el color y confundir el examen físico.
- Algunas medicaciones pueden alterar resultados — pregunta a tu médico antes de suspender cualquier medicación crónica.
Cuándo hablar con tu médico
- Síntomas urinarios — ardor al orinar, frecuencia aumentada, urgencia, dolor pélvico bajo. Sugieren infección urinaria.
- Sangre visible en orina (hematuria macroscópica) — atención prioritaria.
- Color anormal sostenido (rojo, marrón, naranja oscuro) sin explicación dietaria.
- Olor inusual y sostenido.
- Hinchazón de piernas o tobillos + orina espumosa — sugiere proteinuria significativa, problema renal.
- Cansancio extremo + poca orina — puede indicar deshidratación o problema renal.
- Si tienes diabetes y aparece glucosa o cetonas en la orina — control glucémico inadecuado o, en el caso de cetonas con hiperglucemia, posible emergencia.
- Si tienes EGO previo con abnormalidad y no se repitió — es buen momento para confirmar si normalizó o persiste.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el examen general de orina (EGO)?
El examen general de orina (EGO) es una prueba de laboratorio que evalúa la orina en tres bloques: físico, químico (tira reactiva) y microscópico. Detecta posibles signos de infección urinaria, problemas renales, diabetes y enfermedades hepáticas.
¿Qué se evalúa en un examen general de orina?
Se evalúan color, aspecto, olor, pH y densidad relativa (bloque físico); glucosa, proteínas, sangre, cetonas, leucocitos, nitritos y bilirrubina (bloque químico, vía tira reactiva); y eritrocitos, leucocitos, células epiteliales, cilindros, cristales y bacterias bajo microscopio (bloque microscópico).
¿Cómo se interpreta el examen general de orina?
Cada valor se lee contra el rango del informe. Patrones útiles: leucocitos más nitritos sugieren infección urinaria; sangre con proteínas y cilindros sugiere origen renal. Una abnormalidad aislada suele necesitar repetir la muestra antes de actuar.
¿Cómo se toma la muestra de orina?
Por método de chorro medio limpio: limpiar la zona con toallita estéril, orinar un poco en el inodoro, detener el flujo, recoger la parte media del chorro en un recipiente estéril, terminar en el inodoro. Lavarse las manos antes y después.
¿Para qué sirve el examen general de orina?
Sirve para detectar infecciones urinarias, evaluar función renal, monitorizar diabetes y enfermedad hepática, y como parte de chequeos generales, preoperatorio y control de embarazo. No diagnostica una sola enfermedad — marca abnormalidades que requieren seguimiento.